CROACIA:
MITO Y REALIDAD
C.
Michael McAdams
[continuación]
Los Partisanos
Los partisanos, fundados por Josip Broz ("Tito"), quien era un comunista croata, representaron la única resistencia real al Eje en Yugoslavia durante la Segunda Guerra Mundial. Cientos de miles de croatas se unieron a los partisanos, y representaban a la mayoría de sus brigadas. El 22 de junio de 1941, partisanos croatas lanzaron en el bosque de Brezavica, cerca de Sisak, lo que sería luego conocido como la Guerra de Liberación en Yugoslavia. La fecha sigue siendo día feriado en Croacia, y es celebrado como el "Día del Levantamiento Anti-Fascista".
El 13 de julio de 1943 se declaró una República Democrática de Croacia, bajo el liderazgo de Andrija Hebrang, en aquellas zonas ocupadas por las fuerzas partisanas croatas.
A medida que la guerra avanzaba, más y más croatas, especialmente de Dalmacia, se unían a los partisanos. Los serbios se unieron en gran número cuando unidades enteras de cetniks cambiaron su lealtad. En 1943 el apoyo aliado se volcó a Tito y en 1944 los partisanos eran reconocidos como la única fuerza aliada combatiendo en Yugoslavia.
Mitos de Posguerra
En muchos países, después de la guerra, los números y hazañas de los luchadores de la Resistencia crecieron más y más en importancia a medida que pasaban los años. Por ejemplo, la famosa Resistencia francesa existía principalmente en Hollywood, donde los estudios cinematográficos producían film tras film acerca del mencionado movimiento underground, que virtualmente no existió en la Francia de Vichy.
En la Yugoslavia de posguerra las hazañas de los partisanos tomaron proporciones míticas mientras se erigían, en todas las aldeas, monumentos en memoria de los héroes de la Guerra de Liberación.
A medida que se anunciaban más y más beneficios para los veteranos de esa guerra, aparecían más y más de ellos. Los cetniks que volvían del exilio testimoniaban que fueron ellos, no los partisanos, quienes contuvieron "docenas" de divisiones nazis. Dependiendo de qué fuente se citara, hasta 20 divisiones nazis fueron divididas y se encontraban atrapadas en Yugoslavia. Estas cifras eran frecuentemente citadas por políticos y aun por "expertos" militares que se oponían a una intervención para detener la agresión serbia en la década de 1990.
A pesar de que la historia oficial partisana habla de 32 divisiones alemanas, nunca hubo veinte ni aun doce divisiones alemanas completas en toda Yugoslavia durante la Segunda Guerra Mundial. Después de la invasión inicial, Italia ocupó o anexó un tercio de Croacia y unas pocas unidades alemanas permanecieron en la NDH. Ninguna de ellas podía considerarse de élite.
Tres divisiones "alemanas", las Divisiones de Infantería 369, 373 y 392 en Croacia y Bosnia, estaban de hecho compuestas por soldados croatas al mando de oficiales Volksdeutsche, o sea de etnia alemana, de la región. Los intentos de formar una división musulmano-bosnia fracasaron cuando los conscriptos se sublevaron en contra de los alemanes en una base de entrenamiento al sur de Le Puy (Francia), en septiembre de 1943. Este fue el único motín en gran escala dentro del ejército alemán durante la segunda guerra mundial.
La única unidad que podría considerarse de élite, solamente en nombre, era la 7- SS-Freiwilligen-Gebirgs-Division "Prinz Eugen" (la Séptima División de Montaña de Voluntarios SS), que a pesar de su nombre nunca llegó a tener el tamaño de una división, y sus efectivos eran principalmente conscriptos pertenecientes a los 700 mil Volkdeutsche (de etnia alemana) que había en Yugoslavia, cuyo comandante era un general del Ejército rumano.
Las armas de la 7-SS-Division y sus vehículos provenían de depósitos capturados o fueron tomados del servicio postal.
El mito popular, especialmente en el cine, muestra a las SS como una fuerza de élite de dedicados voluntarios nazis de pura sangre germánica. Eso era en buena medida cierto en 1939, pero debido a que las SS no podían reclutar dentro de Alemania, la mayoría de sus divisiones estaban compuestas por conscriptos no alemanes hacia 1944. Llegando al final de la guerra, hindúes en turbantes, musulmanes en feces y antiguos legionarios vietnamitas de la Legión Extranjera francesa podían encontrarse en las Waffen-SS de elite!.
Heridas curadas
Las complejidades de la Segunda Guerra Mundial llevaron a ver a croatas luchando contra croatas, serbios contra serbios, ambos luchando unos contra otros y contra fuerzas alemanas, italianas, húngaras y búlgaras. Tanto Serbia como Croacia, al igual que Finlandia, Hungría, Francia y virtualmente todos los países de Europa tuvieron gobiernos que colaboraron con el Eje.
Tanto Croacia como Serbia tuvieron también gobiernos partisanos que lucharon del lado de los aliados. Más de medio siglo después, Alemania y Japón son nuevamente grandes potencias mundiales, e Italia participa en la Comunidad Europea en carácter de socio pleno, mientras Croacia, que fue ocupada durante el conflicto tanto por Alemania como por Italia, continúa siendo calumniada con el estigma del fascismo.
A diferencia de muchos otros países europeos, Croacia intentó asumir y superar las realidades de su pasado. En los eventos conmemorativos en Zagreb que marcaron los 50 años del fin de la Segunda Guerra Mundial, en 1995, se depositaron ofrendas florales en el Oltar Domovine (Altar de la Patria), en el monumento a los partisanos caídos y en las tumbas de los líderes del movimiento antifascista. A la semana siguiente, se conmemoró en una ceremonia a aquellos que fueron muertos por los comunistas en las masacres de Bleiburg, que tuvieron lugar después de la guerra. Finalmente, se efectuó una ceremonia en Jasenovac, en el lugar donde hubo un campo de concentración operado por la NDH durante el desarrollo de la guerra y por los comunistas durante dos años después de su finalización.
En el Día Nacional de Croacia, en mayo de 1995, por primera vez desfilaron juntos veteranos de la Segunda Guerra Mundial, tanto domobrani como partisanos. La Segunda Guerra Mundial finalmente había terminado en Croacia.
Edición
electrónica de Studia Croatica, 1998